El postorgilismo
Así es, en Monóvar estamos sufriendo ahora las consecuencias del orgilismo, el postorgilismo:
Durante años en este nuestro pueblo ha gobernado o por lo menos ha paseado a sus anchas por nuestras arcas públicas una persona que podría ser perfectamente “el príncipe” que describe Maquiavelo en su obra de igual nombre. En éste, describe un gobernante que lo único que le interesa es gobernar por encima de cualquier cosa. Da igual los medios que se utilicen: legales o no, éticos o no, morales o no, lo importante para un gobernante es gobernar y mantener el gobierno. Lo que más tarde se llamó “el fin justifica los medios”.
¿Ven por donde voy? Un señor que lleva pegado consigo un partido sin ningún tipo de fin, ideología ni ideas más que gobernar el más amplio abanico de concejalías posibles. Llegando a haber controlado de manera caciquil el deporte de nuestro pueblo. Ha conseguido en las últimas elecciones más de mil votos. No me voy a permitir el lujo de acusar a nadie de cómo los ha conseguido. Eso es vox populi en Monóvar. Sólo recuerdo el príncipe de Maquiavelo “el fin justifica los medios”. En este caso, el fin, fueron más de mil votos.
Y, claro, como en Monóvar siempre se ha resistido la mayoría absoluta, había que pactar. Y para ello ahí estaba siempre nuestro “príncipe”. Ha habido tiempos muy felices, como aquel tripartito que tanto nos ha dado: piscinas climatizadas, campos de futbol, pabellones…Las obras más faraónicas salían de la excelentísima concejalía de deportes. Sin olvidar tampoco los tiempos tan felices que han vivido los medios de comunicación, mención aparte.
¿Quién no tiene en casa el chándal de la inauguración de los campos de fútbol? Incluso alguno tendrá enmarcada la foto del líder del GIMV posando para el Veinat en los campos de fútbol. Eran tiempos felices, y todos queríamos salir en la foto (me incluyo, también me hizo ilusión todas estas mega construcciones).
Pero al final salieron las cuentas, o mejor dicho, las cuentas no salían. Resulta que somos sólo 13.000 personas y se nos ha ido de las manos. A todos, porque todos hemos sido causantes del orgilismo, todos hemos visto lo que ha pasado y nadie ha hecho nada. Incluso el PP con mayoría de votos ha sido un mero espectador, si las obras gustaban y las cuentas cuadraban (o eso decía el otro socio) también nos apuntamos, pensó más de uno en el PP (así salió el nit i dia).
Al final, nadie ha ganado, todos hemos perdido, vean si no a cuanto asciende nuestra deuda, eso no lo paga el GIMV, lo pagamos todos y todos hemos sido culpables. El dinero venía de la Generalitat, del Estado o de la Diputación, pero para la construcción, nadie ha contado con el mantenimiento.
El que menos ha perdido desde mi punto de vista ha sido el PP, en todos lados la crisis ha hecho que el poder cambie de signo político, aquí lo ha mantenido. Quizá por orgullo, por personalidad y agallas, las que les han faltado al PSOE para querer gobernar (o quizá fue por su crisis interna).
Ahora ellos tienen que sufrir el postorgilismo e intentar sacarnos de ésta, de la que todos hemos sido culpables directos o indirectos. El PP tiene que hacer un gran ejercicio de responsabilidad. Asumir los errores que estoy seguro que otros no van a asumir. Aceptar que al igual que todos, han sido culpables del orgilismo, ellos más pues su cargo conlleva más responsabilidades y por ello ahora tienen que sacarnos de ésta. Al menos ellos están teniendo lo que hay que tener. De momento, estamos con lo menos malo.
Ahora sólo falta ver si el GIMV va a desaparecer, ojalá, o mejor aún, tomar un nuevo camino. O quién sabe, repetirá el actual líder.
Adolfo Suárez (seudónimo)


Lo que se le ha consentido a este hombre… El mayor disparate (de los muchos que ha hecho…), para mí, fue el equipo de balonmano profesional en Primera, eso era una máquina de quemar dinero…
El PP si que ha perdido, el poder, lo que está claro es que necesitan alguien que les mande, ha aprobado con todos los socios posibles, incluso ahora el PSOE. Curioso que siempre sea sus socios con menos votos, los que gobiernen sobre el gobierno valga la redundancia.
Eso parece demostrar que el que quiere ser alcalde a toda costa es otro, pues no va a ser menos que sus compañeros de partido de las poblaciones vecinas. Aunque no tenga poder, como ahora, o según dices en el artículo, aunque no lo haya ostentado nunca.
Estoy de acuerdo contigo la imagen que está dando Poveda (que le manda hasta el PSOE) es nefasta, pero hay que tener en cuenta que la gente del PSOE no debe de estar orgullosa, pues están incumpliendo continuamente el programa, no me extraña que vayan pidiéndole la dimisión a Paco Picó.
Disiento completamente del contenido del artículo.Es más, no veo tan importante a Orgilés como para ser merecedor de un artículo.Para mí, solo ha sido un voto en dos legislaturas pasadas, en las que ha sido socio y parte del grupo de gobierno del PP. Creo que quien se merece un artículo y hasta un estudio sicológico es el alcalde y su grupo de concejales del PP, quienes por mantenerse en el poder y tener un medio de vida, no han sido capaces de gobernar. Las obras, y todo lo que se ha hecho, ha sido con el voto de todos, y no con la sola voluntad de Orgilés. Ahora ante el desastre que tenemos, no vale el echarle la culpa a uno,ni a dos, han sido todos unos malos gestores, y el peor el alcalde, que es el primer y último responsable. Este ha sido incapaz de gobernar, ahora también, porque ese trabajo no le interesa.Lo único que le interesa del cargo es su representatividad, el poder, el prestigio que le da y el decir “soy el alcalde de Monóvar”, de lo demás no se ha preocupado en absoluto.Mientras el tema funcionaba y había dinero para todos, no se preocupaba ni siquiera por la gestión de sus propios concejales, siete que no es ninguna tontería. Y ahora no vale, poner el ventilador y escampar la porquería.
Su incapacidad, la vemos ahora, se ha puesto en manos del Psoe, para seguir siendo el alcalde, a costa de lo que sea. La suerte que tiene, es que ese partido está en manos de irresponsables, que se creen que hacer oposición, es colaborar a que las cosas continúen peor de lo que estaban, a no poner las cosas en orden, a no impedir gastos superfluos, en fin a seguir la línea marcada por el grupo de gobierno, que es simple y llanamente : mantenerse en el poder y seguir cobrando unos sueldos que en nada se corresponden ni al trabajo efectivamente realizado, ni a la preparación para el cargo, y sobre todos unos sueldos que este pueblo no puede mantener, por no contar con medios para ello.
Coincido plenamente con tu comentario, y es más, si el Partido Popular tuviera vergüenza, pediría inmediatamente la dimisión del Alcalde, Sr. Poveda. Monóvar no se merece un gobierno municipal como el que tenemos y hemos tenido que para lo único que ha servido es para endeudarnos hasta las cejas, consintiendo a otros grupos realizar todo tipo de barbaridades durante los últimos 8 años, con el único fin de mantener la vara de mando, y como bien dices, declarar: -Soy el Alcalde de Monóvar-.
No creo que Orgilés tenga toda la culpa, la tienen todos, desde el Alcalde, pasando por todos sus concejales, socios (antes) hasta el último concejal de la oposición, todos unos ineptos